Todo sobre la enfermedad de Meniere: síntomas, causas, tratamiento y pronóstico.

La enfermedad de Meniere es una lesión patológica de la cavidad del oído interno, que tiene una génesis no inflamatoria.

Se manifiesta por una serie de síntomas: tinnitus, mareos, pérdida auditiva, que pueden convertirse en sordera completa. Paralelamente a esto, hay una marcha asombrosa y falta de coordinación. Tales síntomas se deben a la acumulación de grandes cantidades de líquido en el laberinto al aumentar la presión en su interior.

En la otorrinolaringología moderna, esta desviación se divide en 2 tipos: la enfermedad de Meniere y el síndrome de Meniere. En el primer caso estamos hablando de una enfermedad separada con su propia nosología. En el síndrome de un paciente, se observa un complejo de síntomas, cuya aparición se asocia con otras patologías primarias. Según las estadísticas médicas, el síndrome de Meniere se presenta con mucha más frecuencia que la enfermedad del mismo nombre.

Que es

La enfermedad de Meniere es una lesión no pusiforme del oído interno, caracterizada por la acumulación de un laberinto de líquido con un aumento concomitante de la presión en el laberinto del oído. Como resultado, se producen recurrencias periódicas de pérdida de audición, mareos, acúfenos, trastornos autonómicos y trastornos de coordinación.

Causas

El primer caso de enfermedad de Meniere fue descrito hace 150 años. Sin embargo, el mecanismo de su desarrollo y las causas de su aparición siguen siendo objeto de debate científico.

Pero hay varios factores que, según los expertos, pueden provocar esta patología. Estos incluyen:

  1. Infección viral. Esta teoría se basa en la penetración de citomegalovirus y HSV en el torrente sanguíneo, que son capaces de provocar la enfermedad mediante la activación de mecanismos autoinmunes.
  2. La herencia Los médicos señalan casos familiares de la incidencia de esta patología, lo que justifica su herencia autosómica dominante.
  3. Alergia Esta es otra teoría del desarrollo de la enfermedad de Meniere, a la que se adhieren algunos expertos.

En los últimos años, se otorga un lugar especial a la teoría del desarrollo de esta enfermedad, basada en violaciones de la inervación autonómica de los vasos del oído interno. Tampoco se excluye una causa de la enfermedad de Meniere, como un cambio en la actividad secretora de las células laberínticas responsables de la producción de adrenalina, norepinefrina y serotonina.

La mayoría de los investigadores son propensos al hecho de que la enfermedad en cuestión surge debido a la acumulación de la endolinfa, que posteriormente conduce a un aumento de la presión intra-laberinto. El exceso de líquido laberíntico puede ser provocado por su hipersecreción, una violación de su circulación o absorción. Bajo este efecto, es difícil realizar vibraciones de sonido, y la nutrición de las células sensoriales del laberinto también se ve perturbada.

Nota Otros posibles provocadores de la enfermedad son lesiones del oído, trastornos vasculares, hipoestrogenismo y trastornos del metabolismo del agua y sal.

Síntomas de la enfermedad de Meniere.

En las etapas iniciales del desarrollo de los síntomas de la enfermedad de Meniere, las recaídas se reemplazan por remisiones sin tratamiento. Se restaura la audición, se guarda el rendimiento. La pérdida auditiva transitoria ocurre dentro de 2 a 3 años desde el inicio de la enfermedad.

A medida que avanza la patología, la audición no se restaura incluso con el inicio de la fase de remisión. Otros síntomas de la enfermedad de Meniere también se unen a la pérdida de audición en forma de:

  1. Mareos sistemáticos. A menudo se acompañan de náuseas y vómitos, y pueden ser tan intensos que a una persona le parece que todos los objetos que rodean giran a su alrededor. La duración del ataque puede ser de 10 minutos a varias horas. En este caso, la condición empeora al girar la cabeza, especialmente aguda.
  2. Disminución o pérdida de la audición. En primer lugar, la percepción de los sonidos de baja frecuencia empeora, lo que distingue a la enfermedad de Meniere de la pérdida de audición real, para la cual es característica la pérdida de percepción de los sonidos de alta frecuencia. Puede aumentar la sensibilidad a los sonidos fuertes, dolores de oído cuando está en una habitación ruidosa. Algunos pacientes también se quejan de tonos "apagados".
  3. Tinnitus y tinnitus. Estos sonidos aparecen repentinamente, independientemente de la ubicación de la persona y del entorno de sonido circundante. Los pacientes notan que el timbre es similar a las "rayas de cigarras", "timbre de la campana", etc. Además, estos sonidos se pueden combinar entre sí. Durante el próximo ataque de la enfermedad, la naturaleza del zumbido puede cambiar significativamente.
  4. Presión o incomodidad en el oído causada por la acumulación de líquido en el laberinto. Antes del siguiente ataque, estas sensaciones se vuelven más pronunciadas.

A veces, durante un ataque, los pacientes sufren diarrea, dolor de cabeza, dolor abdominal. También puede haber dolor en el oído.

La duración promedio del ataque es de 2 a 3 horas, y después de que termina, el paciente sufre de pérdida de fuerza, somnolencia y fatiga general. Sin embargo, la duración de los síntomas en cada paciente puede ser diferente.

Una manifestación relativamente peligrosa de la patología es la posibilidad de pérdida de equilibrio y caída espontánea. El trastorno de coordinación se asocia con una repentina deformación de las estructuras del oído interno, que provoca la activación de los reflejos vestibulares. Como resultado, el paciente tiene la sensación de que está comenzando a balancearse, a balancearse de lado a lado, aunque en este momento puede estar en una posición completamente nivelada. Pero debido a esta ilusión, él tiene que cambiar su postura para mantener el equilibrio.

Este síntoma es peligroso porque ocurre sin precursores, es decir, de repente. Si una caída no tiene éxito, una persona puede sufrir lesiones graves. Si existe un problema de este tipo, a menudo se resuelve mediante el uso de técnicas terapéuticas radicales, el llamado "tratamiento destructivo": laberintectomía o escisión del nervio vestibular.

Las exacerbaciones pueden ocurrir en intervalos cortos de tiempo en forma de "grupos", una serie de ataques que ocurren uno tras otro. En muchos pacientes, la brecha entre los ataques puede durar varios años. Durante la remisión, el paciente puede sentir un trastorno de coordinación no expresado o quejarse de tinnitus leve.

Diagnósticos

La enfermedad de Meniere es una enfermedad difícil de diagnosticar. Para hacer un diagnóstico preliminar, se lleva a cabo un estudio de los síntomas del paciente, la historia clínica y los datos del examen otorrinolaringológico. Además, si se sospecha esta patología, se pueden asignar procedimientos de investigación instrumental adicionales a los pacientes.

Durante el examen inicial, el médico observa que el paciente tiene:

  • nistagmo rotatorio horizontal;
  • cambios en los reflejos vestibulares;
  • disminución de la gravedad de la audición y otros síntomas enumerados anteriormente, si los hubiera.

Sin embargo, en el caso de una enfermedad tan compleja como la enfermedad de Meniere, la verificación del diagnóstico es obligatoria. Se basa en:

  1. Audiometría de umbral tonal. El procedimiento ayuda a revelar un aumento progresivo en los umbrales tonales de la audición por un tipo neurosensorial.
  2. Sobre la audiometría de umbral.
  3. Pruebas vestibulometricheskie. Con su ayuda, se detecta el nistagmo, cuyo componente rápido se dirige al lado enfermo durante el próximo ataque de patología. En el período interictal, cambia la dirección de una manera saludable. En la fase de remisión, el especialista fija la sensibilidad sensorial reducida en el lado afectado.
  4. Muestras de deshidratación. Con base en los resultados de este estudio, se detecta la hidropesía del laberinto. Es aconsejable realizar una prueba solo en las dos primeras etapas del desarrollo de la enfermedad; solo durante estos períodos sus datos serán positivos.
  5. Electrocochler. El procedimiento ayuda a reparar la actividad eléctrica de la cóclea y el nervio auditivo. En paralelo, ayuda a identificar signos de hidropesía laberíntica.

Si es necesario, el médico puede ampliar significativamente la lista de procedimientos de diagnóstico: todo depende de la situación. Se puede incluir una tomografía computarizada o una resonancia magnética (MRI) de la cabeza con un estudio posterior de hemodinámica en el esquema de examen.

Es importante El importante papel que desempeña el diagnóstico diferencial. Ayuda a eliminar completamente los errores en el diagnóstico y prescribir un tratamiento adecuado.

La enfermedad de Meniere debe diferenciarse de:

  • síndrome del laberinto, que se desarrolla en el fondo de trastornos del flujo sanguíneo cerebral en caso de insuficiencia vertebrobasilar;
  • síndrome de la esquina pomi-cerebelosa;
  • laberintitis;
  • Vértigo posicional benigno, que se produce cuando se produce un cambio brusco en la posición del cuerpo y la cabeza, y no se acompaña de ruidos o zumbidos en los oídos;
  • neuroma del nervio pre-vesicular;
  • mareo postraumático;
  • sindrome de vasocompresion;
  • Trastornos psicógenos, etc.

¿Cómo tratar la enfermedad de Meniere?

Curar la enfermedad de Meniere es completamente imposible para hoy. Por lo tanto, todas las medidas terapéuticas tienen como objetivo detener la progresión de la patología y establecer el control sobre sus síntomas.

De gran importancia es la identificación y determinación de los factores exactos que provocan la recurrencia de la patología. Si excluimos sus efectos en el cuerpo, entonces la fase de remisión puede prolongarse durante un período de tiempo bastante largo.

Además, es importante seguir la dieta y las reglas de un estilo de vida saludable, dejar de fumar, minimizar el consumo de alcohol y, lo que es más importante, no comer en exceso. En cuanto al tratamiento médico de la enfermedad de Meniere, para eliminar los síntomas desagradables prescritos con más frecuencia:

  1. Medicamentos antieméticos. Dichos medicamentos se seleccionan individualmente y pueden afectar tanto los músculos lisos del tracto gastrointestinal como el sistema nervioso. Con su ayuda, se detienen las náuseas, vómitos, episodios de mareos. Se utilizan solo en el período de exacerbación de la enfermedad, en la fase de remisión de su recepción no es práctico.
  2. Medicamentos diuréticos. Su recepción se lleva a cabo por medio de cursos, y se puede designar tanto en el período de exacerbación como durante la fase de remisión. Bajo la influencia de las drogas en este grupo, el exceso de líquido se excreta del cuerpo, lo que ayuda a reducir el edema y previene la acumulación de endolinfa en el laberinto. Pero no todos los expertos recomiendan el uso de diuréticos en la enfermedad de Meniere, por lo que esta posibilidad debe coordinarse con el médico de ORL.
  3. Vasodilatadores Los medicamentos de este grupo dilatan los vasos sanguíneos y, en algunos casos, ayudan a eliminar los dolores de cabeza y alivian el bienestar general del paciente. Pero incluso este grupo de medicamentos no se administra a todos los pacientes con la enfermedad o el síndrome de Meniere.
  4. Nootrópicos Las drogas en esta categoría están dirigidas a mejorar la circulación cerebral. Normalizan el metabolismo en los tejidos del cerebro y regulan el tono de los vasos sanguíneos. Los fármacos nootrópicos pueden tomarse no solo durante la exacerbación, sino también durante la remisión. Sin embargo, el uso de tales medicamentos debe llevarse a cabo mediante cursos, y solo con el consentimiento del médico tratante.
  5. Antiespasmódico. Estos medicamentos tienen un efecto en el tono de los músculos lisos, incluidos los vasculares. Se prescriben según sea necesario para mejorar el bienestar general del paciente.

En la mayoría de los casos, puedes eliminar el ataque en casa. Sin embargo, con vómitos repetidos o persistentes, el paciente puede ser hospitalizado en un hospital para recibir medicamentos antieméticos por vía intravenosa.

Para reducir el volumen de líquido en el cuerpo, se utilizan diuréticos, que permiten reducir la presión intraatómica. La combinación más comúnmente prescrita es hidroclorotiazida y triamtereno. Los medicamentos diuréticos están destinados a un uso prolongado, por lo tanto, en paralelo, el paciente debe comer alimentos con un alto contenido de minerales.

En el síndrome de Meniere, el paciente se inyecta en el oído medio. Por lo tanto, es posible lograr un efecto lo más cercano posible al resultado de la cirugía. Los siguientes medicamentos se utilizan para esto:

  1. La gentamicina es un agente antimicrobiano que ayuda a reducir la intensidad de los ataques y reduce su frecuencia. Pero dicha terapia está cargada de pérdida de audición, por lo que se lleva a cabo estrictamente de acuerdo con las indicaciones.
  2. Prednisolona o dexametasona: medicamentos hormonales que le permiten controlar el curso de la patología. Y aunque son menos efectivos que la gentamicina, son más seguros, ya que el riesgo de pérdida de audición cuando se usan es mucho menor.

Fisioterapia

La terapia física se lleva a cabo solo en el período de remisión, y tiene como objetivo mejorar el suministro de sangre al área afectada y normalizar la microcirculación del cerebro. Entonces, en la enfermedad de Meniere, ayudan bien:

  1. OVNI en la zona del cuello. La terapia comienza con 2 biodosis seguidas de un aumento de 1 biodepilación durante cada procedimiento. El curso consta de 5 sesiones cada dos días.
  2. Darsonvalización del área del cuello. 1 procedimiento dura 3 minutos, el número de sesiones por curso es de 10 a 15.
  3. Electroforesis utilizando novocaína, bromuro de sodio, diazepam, sulfato de magnesio. Tal PT tiene un efecto analgésico calmante, relajante. La duración de 1 procedimiento es de 10 a 15 minutos, el número de sesiones por curso es de 10.
  4. Balneoterapia Con la enfermedad de Meniere se indican baños de coníferas, marinos y bromo. La temperatura del agua es de 36 a 37 grados, el procedimiento en sí dura 10 minutos. La duración del tratamiento es de 10-15 días.
  5. Masaje de la zona de cabeza y cuello. Un curso dura de 10 a 15 días.

Nutrición y dieta

A menudo, una cantidad excesiva de endolinfa se combina con la presencia de exceso de líquido en el cuerpo o presión arterial elevada. En esta situación, para deshacerse de los síntomas se recomienda seguir una dieta determinada.

Los alimentos deben ser tales que el exceso de agua se elimine del cuerpo y no se acumulen nuevos volúmenes de líquido en los tejidos. Esto es especialmente importante durante el período de exacerbación, aunque el cumplimiento de ciertas reglas en la fase de remisión será una excelente prevención de la recurrencia de la enfermedad.

Así, la dieta para esta patología se basa en:

  • ingesta limitada de líquidos;
  • consumo mínimo de sal (no más de 2 - 3 g por día);
  • el rechazo de especias, platos grasos, carnes ahumadas, conservas y encurtidos;
  • la exclusión del té negro fuerte y el café;
  • abstenerse del alcohol.

En el síndrome de Meniere, en contraste con la enfermedad del mismo nombre, no siempre se observa edema, por lo tanto, se recomienda seguir la dieta solo durante un ataque. Al mismo tiempo, no hay productos especiales que puedan ayudar en la estabilización más rápida de la condición del paciente. La dieta tiene un solo objetivo: eliminar el impacto en el cuerpo de factores alimentarios que pueden causar retención de líquidos en el cuerpo, lo que provoca un empeoramiento de la condición del paciente y un aumento en la frecuencia de las recaídas de la enfermedad o el síndrome de Meniere.

Operación

En ausencia del efecto del tratamiento conservador, a los pacientes se les prescribe cirugía. Pero ni siquiera la operación es la clave para preservar la audición. Dicha terapia puede ser:

  1. Destructivo Durante dicha cirugía, el médico retira el laberinto del oído, cruza la rama del octavo nervio, conduce la destrucción del laberinto con láser o realiza otras acciones destructivas.
  2. Drenaje. Dicha terapia quirúrgica está diseñada para estimular el flujo de endolinfa activa desde la cavidad del oído afectado. Para hacer esto, el médico puede recurrir al drenaje del laberinto o la base de la bolsa endolinfática, la perforación de la base del estribo, etc.

Es posible realizar una cirugía en el sistema nervioso autónomo, que se basa en la resección de la cuerda timpánica, la intersección del plexo timpánico o la simpatectomía cervical. Estas operaciones se llevan a cabo con el único propósito de detener los ataques de vértigo y, si es posible, preservar la audición. Debido a esto, es posible devolver la capacidad de trabajar (aunque no completamente, pero solo parcialmente), y mejorar la calidad de vida del paciente.

La necesidad de tratamiento quirúrgico de la enfermedad de Meniere se determina individualmente para cada paciente. No hay indicaciones específicas para tal técnica terapéutica, por lo que la elección se da tanto al médico tratante como al paciente mismo.

¿Es la cura de Meniere curable?

En el abrumador número de casos, los pacientes no pueden deshacerse completamente de esta enfermedad. Esto se debe principalmente al hecho de que las causas del desarrollo de la patología del oído aún no se comprenden completamente. Por lo tanto, todos los métodos de tratamiento aplicados tienen como objetivo principal reducir la intensidad de los síntomas y mejorar la calidad de vida. A veces, durante la cirugía, los médicos destruyen el aparato vestibular y causan la muerte de las células receptoras.

Sin embargo, en muchos casos, todas las medidas terapéuticas solo ayudan a aliviar el mareo, mejorar la audición y prolongar la fase de remisión de la enfermedad de Meniere. En general, los pacientes tienen que aprender a vivir con su patología, ya que todavía es imposible curarla por completo. Pero una persona puede prevenir la recaída de la enfermedad, para esto solo es necesario determinar los factores que provocan y, si es posible, evitar sus efectos en el cuerpo.

Más favorable es el pronóstico del síndrome de Meniere, que no es una enfermedad independiente. La acumulación de endolinfa es un proceso secundario, la razón por la cual el médico ENT sabe. Como regla general, la terapia prescrita es efectiva y los síntomas desagradables desaparecen por completo.

Si el paciente se adhiere a todas las prescripciones de su médico y evita los factores que provocan la agravación del proceso patológico, ya no se recordará a sí mismo. En este caso, es seguro hablar de una cura completa para el síndrome de Meniere.

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